La teletón no es una vitrina política
Estamos todos muy acostumbrados a la idea de la Teletón. Durante 27 horas cada dos años somos generosos, somos un pueblo unido, somos grandes…. y después se olvida todo. La cuenta sigue cerrada acaso durante el resto del año? No lo creo.
Y por eso mismo, cuando estamos todos más sensibilizados con la Teletón durante estos días (y los previos al 1 y 2 de diciembre) es más asqueroso ver que los políticos en masa llegan al Banco de Chile, casualmente con la prensa, a depositar sus “cien luquitas” en la veinticuatromilquinientosrayacerotres para aprovechar de limpiar un poquito su imagen. Si quieren mostrar su lado bueno, generoso, caritativo, mejor que lo hagan todos los días, desde su pega, y no sólo en esta semana.
“Cada país tiene el gobierno que se merece”. Es cierto, ¿pero no sera mucho?. La verdad es que el ministro de transporte, sí, ese cómico individuo que promocionaba su candidatura a diputado bajo el pseudonimo de “Bob Espejo”,quien junto a un mono amorfo se paseaba por recoleta regalando espejos, abrazando abuelitas y besando guaguas, nos sorprende una vez más.

