el horror : parte 2
Ahora no sólo deberé pelear contra la seguridad de Providencia.
También tendré que perder tiempo escribiendo cartas, haciendo lobby, y
convenciendo a mi compañía de seguros que tienen que pagarme la
totalidad de lo robado. Se supone que uno compra ‘tranquilidad’ con el seguro…pues bien, lo menos que he obtenido desde aquél fatídico miércoles/jueves ha sido tranquilidad.
Ya les contaré cómo me va.
por mientras, sigan revolcándose del asombro con más más fotos del auto volador
