Más y más y más robos
Sylvia Pino nos envío su historia por email. ¿Hasta cuándo vamos a esperar de brazos cruzados para que alguien defienda nuestro derecho a la propiedad y bienestar?
Le escribo por una situación muy desagradable que nos ocurrió el viernes 20 del presente. Todo comenzo que en la calle Jorge Washington por estacionarnos en una calle pública nos cobraban $ 3.000.- por lo cual nos negamos (que yo sepa ese tipo no es dueño de la calle y no tengo por qué cancelar por hacer uso de ella) así que nos estacionamos en Rodolfo Lenz casi con Gerona, para nuestra sorpresa al regresar tipo 1:00 de la madrugada el auto estaba abierto (reventaron la chapa del piloto) y por supuesto nos robaron, entre otras cosas (la mercadería de dos fines de semana, ya que en la semana mi oficina nos da el almuerzo, o sea no tengo que comer hasta que me paguen a final de mes). Estoy que reviento de rabia, me parece el colmo lo que nos ocurrió.
Primero ¿por qué la municipalidad avala que nos roben a vista y paciencia de todo el mundo, me refiero a que cualquier pelagato puede pararse en una cuadra y adueñarse de ella y cobrar lo que se le antoje por estacionarse? Deberían tomar medidas y no permitir que esto ocurra, porque a primera vista creo que fue él amenazándonos ¡si no pagas te robo! y aunque no hubiese sido ese tipo, que tipo de seguridad hay en Ñuñoa, puesto que yo vivo en la comuna, ahora lo único que falta que cuando llegue a mi casa me encuentre con un tipo dentro de ella ¿acaso la guerra contra la delincuencia ya se perdió? ¿Están esperando que la comunidad se arme para dar justicia con sus propias manos y exterminar a esta lacra social que nos mantiene atemorizados? ¿Acaso la única conclusión a sacar es no ir mas a la Plaza Ñuñoa por que roban?, espero que no sea así.
A modo de otro ejemplo tengo una amiga que vivía en Gerona con Jorge Washington, ella no tenía estacionamiento así que aparcaba en la calle, los tipos igual le cobraban y obviamente ella se negaba, no tenía por qué cancelar por ocupar un bien público; conclusión dos veces le abrieron el auto y le robaron, ella optó por cambiarse a otro barrio.
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