Providencia de nuevo: Cerdos Asquerosos!
Bitácora del capitán
2:30 salgo de mi oficina, tras un laaaaaargo día trabajando. Me acerco a mi auto y trato de abrir la puerta. No se puede. La chapa está forzada. Demonios! es la única manera de abrir. El auto tiene alarma, cierre centralizado y apertura remota de puertas, pero la batería de la llave se agotó. Si entro por la maleta se activará la alarma, se bloqueará el encendido y no podré apagar la sirena.
2:32 Llamo a asistencia en ruta de ABN Amro, mi compañía de seguros hasta 6 días más, correteada a través de Falabella. Ubicarán un “móvil” disponible y me llamarán de vuelta. Empiezo a tiritar de susto pensando que el móvil, como la vez anterior, no llegaría jamás. Hace frío, el ambiente está húmedo y ….veo gente muerta….bueno, no veo gente muerta, pero todo lo demás ocurrió tal cual les relato aquí.
2:39 Estoy dentro de mi oficina nuevamente. Al menos ya no tengo frío; un té me ayudará a tranquilizar el estómago revuelto por la rabia. Llamo al 800 800 767, el afamado número de Seguridad Providencia, con el sólo fin de averiguar, nuevamente, cuál es la misión de tan noble institución.
Contesta, después de mucho rato, una mujer evidentemente aburrida y molesta. Probablemente su ambiente laboral no sea tan agradable como el mío. Pero no es mi culpa. Le explico la situación, y que no entiendo por qué mi comuna está atestada de paletas publicitarias que dicen “Seguridad Providencia, llámenos”.
Recién ahí empezamos a entendernos. Resulta que para ellos, seguridad significa Sacar partes por ruidos molestos, por vehículos mal estacionados, y Fiscalizar a los vendedores ambulantes y kioskos. Claro, ahí si veo cómo eso afecta mi seguridad (pienso irónicamente)…pero no hacen nada más, porque insiste, son civiles, y no tienen herramientas legales. Como ella se dio cuenta de mi frustración (qué perceptiva tiene que haber sido!) decidió intempestivamente dejarme la vil música de espera. Unos segundas después se escucha a voz de un tipo, pero no le entiendo nada de lo que dice. El pobre diablo apenas pronuncia, y cuando logro entender que lo que habla es español caigo en cuenta que es sólo otro de los telefonistas. Esta vez le hago el cuento corto y amablemente (sí, de verdad fui amable) le pregunto cómo debo hacer para dejar un reclamo por la poca “Seguridad Providencia” que hay en mi barrio. Me dice que debo ira a una oficina a partir del lunes y dejarlo en el libro que para eso destinaron. Tan mal hablaba el trasnochado al otro lado, que me tuvo que repetir tres veces la dirección. Todavía no sé qué dijo, pero logré que me explicara que era la calle cortita al lado de la municipalidad, en Av. Pedro de Valdivia. Ahí se me acabó la paciencia y lo mandé a la cresta. Literalmente.
Haciendo un resumen, veo las cosas de esta manera: los avisos que veo en las calles son PUBLICIDAD ENGAÑOSA!!!! Alguien haga algo por favor.
3:05 Llega la grúa de Automóvil Club (empresa que necesita urgentemente u nuevo sitio web!!!). El conductor es realmente amable. Un tipo joven. Me impresiona el buen carácter que tiene, pese a trabajar de noche, con frío, y más encima sólo. estaría buena que los telefonistas acomodados aprendieran un poco de él. Después de revisar qué alternativas había para abrir el auto sin activar la alarma, no tuvimos más opción que hacer lo primero que escribí. Abrimos, me meto por la maleta, abro la puerta desde adentro. GUA GUA GUA GUA GUA GUA GUA….es bien insoportable la alarma de mi auto. Luego el capot, desconectar la batería y gozar del silencio que puede haber a esta hora en una calle pequeña a media cuadra de Av. Providencia. No hay caso. Al conectarla nuevamente se dispara la alarma. Sacamos los fusibles correspondientes, pero ya era tarde. El auto tan tonto no es, así que está obstinado con la idea de no arrancar hasta que se desarme la alarma como se debe. Y no partió.
3:39 Para no alargar la historia, subimos el auto a la grúa cama (vamos arando dijo la mosca) y enfilamos hacia mi casa.
Ahora el auto yace inerte sobre la entrada de mi estacionamiento, esperando pacientemente revivir el show el lunes por la tarde cuando vuelva del trabajo…y mientras tanto, ¿quién podrá defenderme?
4:25 Ya estoy en mi pieza escribiendo esto. El té que tenía en la oficina quedó servido sobre la mesa, enfriándose esperando a ser tomado. Tendrá que esperar no más, porque ni siquiera alcancé a probarlo. Ahora, a dormir, que tengo todo un fin de semana por delante… como peatón, claro.
5 Respuestas, Deja tu comentario or Ping
cristi
pobre hermano mio…. bueno, para tu consuelo el lunes me voy de viaje y podras usar mi auto toda la semana….
20 Ago 2005
cristi
pobre hermano mio…. no te preocupes porque el lunes me voy de viaje y podras quedarte con mi auto toda la semana…..
20 Ago 2005
sxn
y que tanto, si m maneja…
saludos desde la septima,
adió
22 Ago 2005
Anónimo
Parece un mal chiste
29 Ago 2005
Juan Pablo De Gregorio
ufff, comprate una cleta…
son mas baratos, chillan menos, y nunca te pintan los monos…
Hm, creo alguna vez hice esa comparacion con otra cosa…
30 Ago 2005
Reply to “Providencia de nuevo: Cerdos Asquerosos!”